Centro CARTE y UMA Care: alianza por la memoria de los mayores
En Centro CARTE creemos firmemente que el cartel no es solo un objeto gráfico del pasado, sino una poderosa puerta de acceso a la memoria, a las emociones y a las historias que conforman nuestra identidad colectiva. Por eso, queremos compartir una noticia muy especial: la unión con UMA Care para impulsar Carte Intergeneracional, un proyecto que sitúa a las personas mayores en el centro de la cultura y del relato histórico de nuestras ciudades.
Esta colaboración supone un paso decisivo para consolidar este proyecto en un entorno especialmente comprometido con el bienestar emocional y cognitivo de las personas mayores, integrando cultura, memoria y cuidado en una misma experiencia significativa. A este impulso se suman GSD Educación, que aporta la dimensión pedagógica e intergeneracional, y HDS Formación, que refuerza el componente formativo y metodológico del programa.
Un proyecto para escuchar, recordar y preservar
Carte Intergeneracional nace con una vocación clara: utilizar el poder evocador del cartel histórico para activar recuerdos, conversaciones y testimonios de quienes vivieron las transformaciones sociales, culturales y urbanas del siglo XX. A través de talleres participativos, los mayores dialogan con imágenes que formaron parte de su juventud y que, de manera casi inmediata, despiertan relatos personales llenos de matices, detalles y vivencias que rara vez aparecen en los archivos oficiales.
En esa memoria cotidiana —la del barrio, la del cine de sesión continua, la de los anuncios que veían en la calle o en el tranvía— se esconden historias fundamentales para comprender cómo han cambiado nuestras ciudades y nuestras formas de vida. Historias que, si no se escuchan y se documentan, corren el riesgo de perderse para siempre.

Un puente entre generaciones
Uno de los ejes más valiosos de Carte Intergeneracional es su dimensión educativa y social. El proyecto no solo busca estimular la memoria, sino también generar un espacio de encuentro entre generaciones, donde los mayores puedan compartir su experiencia vital y los más jóvenes puedan escuchar, aprender y comprender el pasado reciente desde una perspectiva humana y cercana.
En este proceso, el alumnado de GSD Educación desempeña un papel esencial: participar en la recogida de testimonios, ejercitar la escucha activa y comprender el valor histórico de los relatos cotidianos. La memoria deja así de ser un ejercicio individual para convertirse en un relato colectivo que fortalece los vínculos sociales y refuerza el reconocimiento del papel de nuestros mayores como transmisores de conocimiento y experiencia.
La memoria como archivo vivo
Como parte de esta nueva etapa junto a UMA Care, estamos trabajando en la creación de una plataforma digital donde se conservarán los testimonios orales recogidos en los talleres. Este archivo de memoria intergeneracional permitirá preservar historias de vida, anécdotas y recuerdos vinculados a la historia cotidiana de nuestras ciudades, transformando la memoria personal en patrimonio cultural accesible para el futuro.
Nuestro objetivo es claro: que cada recuerdo compartido no se pierda, sino que forme parte de un legado vivo que pueda ser consultado, investigado y transmitido a las próximas generaciones.

